Ser médico ha sido mi vocación desde que alcanzo a recordar. La vida me encaminó desde mis inicios hacia la cirugía plástica y estética, lo que me permitió desarrollar una gran sensibilidad hacia las personas preocupadas por su salud y por su aspecto, y por supuesto una gran habilidad en la manos.

Pero durante mis casi 20 años trabajando en cirugía, no podía evitar observar al paciente como un todo físico, emocional y energético; y poco a poco fui explorando otras disciplinas con el fin de poder ofrecer mi ayuda de forma holística. Empecé tratando los aspectos postoperatorios con homeopatía, logrando resultados muy superiores a los que se logran con la, en ocasiones, limitada medicina alopática. Y de ahí seguí ampliando mis conocimientos en los terrenos de la fitoterapia, la medicina energética, la auriculoterapia,… En un inicio para mis pacientes quirúrgicos y posteriormente también para pacientes no quirúrgicos que buscan la formula del bienestar y la belleza de dentro hacia afuera.

Este camino recorrido es el que me permite hoy ofrecer fórmulas para mantenernos jóvenes y sanos, pero siempre más allá de lo estético. Nutrición, equilibrio interior y por supuesto, las herramientas más avanzadas para recuperar un aspecto saludable y armónico.

Quiero aprovechar este espacio para dar las gracias a todos los pacientes que hasta hoy han confiado en mí para sanarse, y que así me han permitido dar sentido a lo que siempre he querido ser: médico.